viernes, 24 de enero de 2020

Fantasma, un lince de las sierras de Cádiz

El otro día nos contaba nuevamente un lugareño de las sierras gaditanas una observación de lince que tuvo hace unos años... Por supuesto su identidad la mantenemos en el anonimato... Este señor iba con su hijo, el pequeño también nos lo describió a la perfección. Un lince adulto acompañado de un cachorro se les cruzó en la carretera y pudieron observarlo a placer...

Me he decidido a subir esta imagen de un lince ibérico que captamos mediante fototrampeo y videotrampeo, en Agosto del 2017 en las sierras gaditanas. Le pusimos de nombre Fantasma, en honor a aquellos que decían que veíamos fantasmas..., y que los que lo veían, o eran unos mentirosos patológicos..., o estaban locos... Muchos años de locos entonces digo yo..., y muchos locos con los mismas alucinaciones...

La foto no es clara aunque solamente su silueta y porte lo dicen todo... En el vídeo que se captó a continuación en ese momento y que no publicaré por varios motivos por ahora, se adivina claramente y se observa el animal a un paso ligero, parece que iba asustado... Es un individuo de gran porte, robusto, pero desconocemos si era hembra o macho, eso sí, se observan grandes barbas que menea al andar...

He recortado la imagen algo para que no se identifique el lugar, pues por desgracia es mucha la información que existe en la provincia de linces que han caído en lazos o lo han quitado del medio..., ya que existe la idea errónea, de que un lince en una finca de caza les puede traer problemas y prohibiciones..., en dicha finca. Aparte de la otra idea equívoca de que es un depredador y va en contra de los intereses cinegéticos. Deben tener en cuenta claramente los dueños de cotos o fincas de caza, que el lince ibérico es un saneador del medio, que mejorará las poblaciones en las piezas de caza menor, y que mantiene a raya las poblaciones de otros depredadores, como el zorro, o el meloncillo, ya que son sus competidores directos y los elimina o los expulsa. Recuerdo una observación del naturalista Javier Rodríguez en la sierra de Cádiz, donde pudo observar a un lince que llevaba un meloncillo en sus fauces... Otro temor de las fincas, es que vengan observadores (mal ejemplo el de Andújar...). Deben estar tranquilos también en este aspecto, pues un lince aquí no podrá ser observado jamás con la facilidad de los gatos mansos de esas otras zonas linceras, podríamos decir que sería como encontrar una aguja en un pajar..., imposible de avistar ni detectar.

La información y datos de observaciones del felino en la provincia no es precisamente escasa, pero esta es ocultada en la mayoría de los casos, por las razones ya descritas. Es difícil muy difícil acceder a toda esta información... Podría decir que este es el primer lince captado mediante fototrampeo en estos territorios, pero lo cierto es que no es así, ya en algunas fincas han sido captados hace años, y siguen siendo captados, con las cámaras que ponen para controlar los venados o corzos del coto... Esas imágenes suelen desaparecer rápido casualmente y la información se pierde... También existe silencio, o vista gorda desde las administraciones..., ya sabemos quien manda aquí..., y NO, la razón no es precisamente que se silencie para que los animales pasen desapercibidos...

Resumiendo todos los años que se lleva detrás de esto por parte de naturalistas, sin dar ubicaciones exactas podríamos decir que ahora mismo la presencia del lince ibérico en territorios gaditanos se puede dar en cualquier punto. Existen varias áreas o puntos calientes donde se concentran estos avistamientos o indicios. Hay que tener en cuenta que los linces aquí existentes deben tener territorios extensísimos, y la densidad para nada tendrá que ver con las densidades que se concentran en otras zonas linceras, "oficiales". La extraoficiales son algo, diferentes..., en cuanto a densidad, comportamiento de los animales, y la orografía de las áreas por las que se distribuye, siendo más abrupta, intrincada, y una vegetación densa muy densa, donde los animales pueden pasar inadvertidos plenamente, y así lo ha hecho. Esa ha sido su salvación y razón de que no haya desaparecido la especie en estos territorios.

La información de la presencia, y cría, del lince ibérico en Cádiz es muy antigua, existen datos de hace décadas. Esta información también se ha mantenido a lo largo del tiempo y hasta la actualidad. Curiosamente no ha habido suficiente interés en ser recogida por parte de los proyectos que se llevaron a cabo para la protección del felino. Los mapas que se muestran públicamente no representan ni lo que hubo ni lo que hay. Los censos realizados por estos proyectos, donde cada año aumentan significativamente, no deben mostrar una realidad de los animales presentes en el territorio peninsular. Es imposible que esas cifras se mantengan y aumenten de esa forma con la mortalidad tan patente que existe, como atropellos, o individuos tiroteados o caídos en lazos, perdidas de las que se tienen constancia, o de las que no se tienen, que serán las más. La realidad es que para que esas cifras aumenten de tal forma es que en estos momentos debe haber distribuidos por todo el territorio peninsular muchos más animales que no se encuentran dentro de los censos "oficiales", bastantes más... Esa es la verdadera realidad que está favoreciendo a que las poblaciones estén sobreviviendo, mejorando y aumentando, y la especie deje de estar al filo de la extinción...


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