sábado, 17 de noviembre de 2018

Encames de corzo (Capreolus capreolus)

Los corzos, esos duendes habitantes de nuestros montes y bosques, suelen encamarse en zonas umbrosas y tranquilas. En la provincia de Cádiz el corzo morisco se ha asociado siempre a enclaves húmedos, como son la mayoría de los bosques de Alcornocales y sus canutos, aunque cada vez es más común encontrarlos en otras áreas que no se caracterizan por este microclima propio, como son espacios abiertos de cultivos de secano. 

Los encames que muestro abajo se encontraban en un lugar inesperado al lado de unas tierras de cultivo de pastos. Eso sí, eligieron la umbría que proporcionaban acebuches, lenticos, algarrobos y algunos alcornoques situados en uno de sus márgenes.

Los encames de corzo consisten en unas pequeñas depresiones en el terreno con forma generalmente ovalada y de reducido tamaño, unos 50-60 cm de ancho, ya que es el más pequeñito de nuestros cérvidos. Y que clarean y limpian de hojas ahondando de esta forma el lugar elegido. Tres o cuatro camas se disponían cercanas unas de otras en el lugar ya citado, alguna más antigua que permanecía ya cubierta por algunas hojas que cayeron después de su uso, y otras más recientes y más limpias donde la capa de tierra aún conservaba la humedad de haber sido descubierta.



miércoles, 7 de noviembre de 2018

La pequeña comadreja (Mustela nivalis)

Hoy traigo otra emocionante captura por medio de fototrampeo, se trata del mustélido más vivaracho, veloz, diminuto, e intrépido a la vez, la comadreja (Mustela nivalis). Digo emocionante porque estoy segurísima que esta miniatura ha pasado mil veces delante de la cámara, pero debido a su rapidez no ha llegado a captarla, ya que hasta ahora solía dejar el modo foto ajustado. Tampoco le he dedicado tiempo y sin duda hay especies a las que tienes que buscar y elegir el lugar apropiado, o sea, trabajártelas un poquito. Aunque este no fue el caso y creo la suerte se puso de nuestro lado, de no ser porque se quedó inmóvil durante unos segundos delante del sensor posiblemente alertada por algún ruido, este relámpago fugaz no hubiese salido.

Aunque es una especie presente en multitud de hábitats, son las zonas donde abundan los roedores, como cultivos de pastos, graneros, muros de piedra..., donde mejor daremos con ella. Este es otro gran desconocido y poco se sabe sobre su estado, comportamiento y su distribución exacta. Hay quien dice que se ven menos que antes, pero yo esto lo dejaría en "stand by", siendo una especie tan local.

En cuanto pueda dedicaré una entrada a sus rastros e indicios, aunque creo ya publiqué algo en su momento. Rastros con los que hay que tener cuidado para no confundirlos y que resultan difíciles de detectar.

Comadreja fototrampeada en la sierra de Cádiz

sábado, 3 de noviembre de 2018

León y Montaña Palentina

Durante unos días inmersos en primer lugar en el Valle de Lacina y Alto Sil, y en segundo, cobijados en territorios de la Montaña Palentina, pudimos colocar la cámara en alguna ocasión. Al encontrar numerosos rastros de oso pardo y de lobo ibérico, probamos suerte un par de noches en estos enclaves con la cámara de fototrampeo. Debido a la brevedad de tiempo no conseguimos este objetivo pero el intento nos deparó alguna que otra sorpresa. En la primera parte en León, un turón protagonizó una de las escenas, hace un alto en el camino para olisquear y macar el atrayente oloroso. El resto, algún buen ejemplar de jabalí, zorro, y algún que otro susto de atrevimiento... (la cámara salió intacta). Acompañan a las imágenes finales las notas armónicas de la berrea del ciervo.

Volveremos a estos hermosos y agrestes parajes.






martes, 30 de octubre de 2018

Marcas de pelo. Jabalí (Sus scrofa).

Ya conocemos todos lo que les gusta a los jabalíes ir al spa. Usan charcos y barrizales donde se revuelcan para así desparasitarse y cuidar su tersa piel :)

En estos charcos, aparte del popurrí de huellas, si nos fijamos bien podremos encontrar otras marcas muy curiosas. Se trata de las impresiones que dejan sus duras cerdas al refregarse con el barro. Bajo estas líneas muestro una baña donde se aprecian perfectamente estas marcas de los jabalíes que se revolcaron.


sábado, 20 de octubre de 2018

Oso pardo II (Ursus arctos).

Ya que aquí en el sur no tenemos osos..., cuando subimos al norte se agradece estar alojados justo ladito de ellos. Hace ya unas semanas bajaba a los cerezos, nos contaban los paisanos. Buena cuenta de ello nos lo contaban también los indicios encontrados (Valle de Laciana y Alto Sil). Parece que el oso dentro de lo que cabe no está muy mal visto en esta zona, no pasa lo mismo con nuestro gran cánido.



 Excremento de oso pardo con huesos de cereza.


Cerezo tronchado por el oso.

sábado, 6 de octubre de 2018

Gato montés (Felis silvestris). Tan diferentes...

Es curioso observar como los gatos monteses de la mitad norte peninsular, sobre todo en la Cornisa Cantábrica, se muestran tan confiados al hombre, cuando en el sur resultan ser puros fantasmas y de muy difícil observación, incluso sus rastros e indicios. Casi me atrevería a decir que nada tiene que ver un gato del norte con uno del sur. En una entrada que pretendía hacer sobre el gato montés quería abordar este comportamiento a través de una serie de reflexiones que comentamos y compartimos entre algunos amigos naturalistas. Espero poder dedicarle un poco de tiempo. Mientras tanto dejo esta imagen de uno de los gatos, radiomarcado por cierto, que pudimos observar bastante de cerca y sin que le preocupase nuestra presencia, en la Montaña Palentina. Incluso nos dedicó la captura de una rata topera. 


martes, 2 de octubre de 2018

Lobo ibérico. El superviviente.

He de confesar que de entre todos los carnívoros, cuando me encuentro ante los rastros de nuestro gran superpredador, el lobo ibérico, las sensaciones se me ¡quintiplican!. Si me dicen que las explique me resulta realmente difícil, pero sé que la admiración forma parte de ellas.

Es lógico admirar el símbolo más puro de la inteligencia. Gracias a la cual, la dotación de esta inteligencia, el lobo ibérico no habría sobrevivido.

Ahora que venimos de habernos internado en territorios lobunos, la sensación de que estamos ante un superviviente es aún mayor. Cuando conoces de cerca el conflicto que envuelve al lobo, como injustamente es acusado, como sacrifican grupos familiares enteros sin dejar ni tan siquiera uno en grandes territorios, reflexionas y empiezas a pensar que el verdadero problema lo tiene el lobo ante el hombre, su gran enemigo. Ya que es el quién crea el conflicto y se desahoga exterminándolo  con violencia y sin piedad.

Tuve que contener las lágrimas cuando nos contaban desde la misma guardería encargada de matar lobos, como hacen sangrías de grupos familiares con sus cachorros. Rodeados sin escapatoria por una multitud de escopetas. Tuve que contener las lágrimas cuando nos contaban que cualquier lobo que se cruza en el camino es exterminado sin tener en cuenta su jerarquía en una manada. Tuve que contener las lágrimas cuando nos contaban como los ganaderos culpan al lobo de la muerte de vacas que ellos mismos han destripado.

Más le vale al lobo que esté dotado de esa inteligencia, porque el hombre no es su depredador, es su aniquilador.