viernes, 13 de julio de 2018

Gelatina de nutria (Lutra lutra)

Uno de los indicios que nos ayuda a detectar a la nutria son, entre otros, sus excrementos. La nutria marca con ellos sus territorios y para ello suele usar puntos visibles, como son piedras, construcciones humanas, senderos..., aunque a veces pueden estar escondidos a la percepción de nuestros ojos, por ejemplo entre la hierba y resultan difíciles de detectar. O incluso puede estar la nutria presente y no marcar con excrementos visibles, como puede ocurrir según la bibliografía en el periodo de cría, y seguro algún caso más. Recuerdo en algún momento haber detectado a la nutria gracias a sus huellas y sin embargo, por más que he buscado no haber localizado ni un solo excremento.

 Excremento de nutria localizado en un punto visible, se trataba de una fuente.

Los excrementos de nutria pueden adquirir diferentes aspectos según su composición o presas ingeridas por el animal. Pueden contener restos de exoesqueletos de crustáceos, restos de peces (espinas y escamas), de anfibios, moluscos, incluso restos de plumas de aves o pelos de algún mamífero. En otro momento nos detendremos más detenidamente en este aspecto.

 Diferente composición de excrementos de nutria

Pero lo que hoy me lleva a realizar esta entrada son sus gelatinas. Indicio quizás algo menos usual y más difícil de encontrar. Las "gelatinas anales", como le llaman, son unas excreciones con un aspecto totalmente gelatinoso, de color verdoso amarillento. Dicen que estas mucosidades las segregan para evitar dañar el tracto intestinal o zona anal (no tengo claro en qué parte del digestivo se liberarán) de los restos no digeridos, que como ya hemos visto en los excrementos, lo suelen componer elementos punzantes o cortantes. Por otro lado dicen que las segregan cuando la nutria lleva más de un día sin comer..., lo cual ya no tendría mucho sentido si su propósito es proteger del alimento no digerido, a no ser que tardasen mucho tiempo en hacer una digestión y excretar. Sea cual sea exactamente su función, cuando lo aclare os lo cuento, nos quedaremos con eso, que existen otro tipo de indicios diferentes a los excrementos con un aspecto gelatinoso y que efectivamente corresponde a la nutria.

A continuación muestro una de estas gelatinas de aspecto viscoso, por su aspecto recientemente excretada. Como se aprecia, aparentemente se ha expulsado en el momento de dejar un excremento (pero diferente al aspecto oleoso que estos dejan a veces), en este caso cuadraría más una función protectora a la hora de excretar. Y a saber qué más, porque desconocemos muchos aspectos de nuestros carnívoros aún, y puede estas gelatinas estén envueltas de información.

Gelatina de nutria

En la siguiente imagen podemos apreciar el punto donde se encontraba la gelatina, junto a otros excrementos de diferente composición.

Punto de marcaje de una nutria

viernes, 6 de julio de 2018

La bella matadora

No son habituales estas horas para la gineta, la bella matadora. Con este nombre se refería Félix Rodríguez de la Fuente al carnívoro en aquel capítulo del Hombre y la Tierra, y no puede haber nombre más acertado, ya que es un animal que irradia una gran belleza y que está eficazmente adaptado para matar a sus presas.
 
A pesar de ser la gineta uno de los carnívoros más nocturnos que tenemos, como se comprueba en la cámara este individuo fue captado un buen rato antes de ponerse el sol. Puede que en estos días de cría estén algo más atareadas. O puede que el benévolo verano que nos está acompañando resulte afable para iniciar su jornada hoy un poco antes. 
 

sábado, 23 de junio de 2018

Abejaruco europeo (Merops apiaster). Nido.

En estas fechas es habitual encontrar unos agujeros totalmente cilíndricos en ciertos taludes arenosos, arcillosos o calizos de nuestro entorno. Lo que puede parecer a primera vista la madriguera de un mamífero o micromamífero, resulta ser el nido de un ave muy peculiar, el abejaruco. 


Este precioso ave multicolor, que regresa de sus cuarteles de invierno africanos a la península durante la primavera, desarrollará la cría en estos enclaves. Para esta proeza elaborará un túnel de entre 1-2 m en dichos taludes, excavando y arrastrando arena hacia el exterior con dos efectivas herramientas, su pico y sus patas. Es posible observar en estos peculiares nidos dos surcos en la parte inferior del interior del agujero, correspondientes a las marcas que dejan las dos patitas del ave durante sus entradas y salidas. También es posible observar justo debajo de este, una cantidad considerable de arena que ha sido extraída y expulsada durante la construcción. 

A continuación muestro uno de estos nidos que comenzó a fabricarse justo en un camino público muy transitado, lo cual no resultaba muy esperanzador, ya que aquí el precioso ave no encontraría la tranquilidad necesaria para llevar a cabo la incubación y crianza de su prole.

Aledaño al agujero principal aparecía otro agujero medio hacer, y donde se encontraban los restos de una egagrópila expulsada por el abejaruco. Las egagrópilas de estas aves consisten en pequeñas bolitas ovaladas de color negro compuestas por restos quitinosos de los insectos voladores de los cuales se alimenta, ya sean abejas, avispas, libélulas, coleópteros...

Así que ya sabéis, si encontráis un agujero de estas características, sabed que puede pertenecer a un abejaruco que haya decidido iniciar ahí su cría, así que procuremos permanecer el menor tiempo posible por si aún se encuentra en dicho quehacer. Aunque a veces, nos lo encontremos justo delante de nuestras narices.




martes, 19 de junio de 2018

Zorrillo sin pelo

Debe ser el joven zorrito que captamos no muy lejos y que formaba parte de la camada mostrada en un anterior vídeo. Me alegro verlo de nuevo y saber  que la sarna, aparte de haberle dejado sin ningún pelo, no le está causando males mayores. Suerte pequeñajo!


domingo, 17 de junio de 2018

El avistamiento fugaz

Íbamos mi buen amigo y yo en su coche, atravesábamos una de esas carreteras sinuosas de la sierra gaditana, como de costumbre, hablando de nuestros preciados carnívoros ibéricos y sus peculiaridades. Eran las una del medio día y el calor ya empezaba azotar con fuerza. A unos cuatro o cinco metros, un animal parduzco con forma de uso atraviesa medio al paso medio al trote balanceando su largo y recio pelaje. Fugazmente desaparece entre el espeso matorral aledaño al arcén. Así suelen ser las observaciones del meloncillo, fugaces.

viernes, 25 de mayo de 2018

Seguimos con el fototrampeo. Camada de zorritos

Tras un tiempo sin colocar la cámara trampa por circunstancias diversas, entre ellas la cantidad de esparragueros en el campo..., volvemos al lío. Vamos a intentar fototrampear próximamente en la misma zona donde conseguimos captar a nuestro lince ibérico el año pasado por videotrampeo de la población existente, aunque siempre negada, aquí en la provincia de Cádiz. Aunque debemos ser muy cautos porque puede peligrar, es la misma razón que nos hace mantener este asunto sin demasiada publicidad. Mientras, tanteamos zonas nuevas aledañas a ver si terminamos de pillar correctamente también al gato montés.

Esta vez probamos con una camarita en esta zona de montés, y raro fue que ni una gineta salió. Si embargo sorprendimos a una camada de zorritos, o dos, pues puede sean diferentes, en sus zonas de trasteo... Dos de ellos parecen estar algo despeluchados seguramente por la sarna, aunque a pesar de ello no se les ve mal. Les desearemos mucha suerte a estos pequeñajillos traviesos.


Camada de zorritos from Esmeralda Ramos on Vimeo.

lunes, 14 de mayo de 2018

Galápago leproso (Mauremys leprosa)

Este galápago leproso nos dejó perfectamente marcada la piel escamosa de sus patas. Sus huellas son redondeadas y dejan impresas las uñas. A veces solo marcan los extremos finales de éstas, sobre todo en las delanteras, apreciándose solamente unos pequeños agujeritos. Su rastro describe dos hileras de huellecitas en paralelo separadas por el ancho del caparazón.