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martes, 16 de noviembre de 2021

Pico picapinos (Dendrocopos major)

Seguramente muchos de ustedes, en un paseo relajado por el bosque, habrán escuchado ese tamborileo típico del picapinos que se propaga en todas direcciones entre la arboleda. Mmm !qué bonito resulta! Entonces lo buscas, y con suerte lo ves volar entre las copas y los troncos lanzando su característico reclamo al vuelo... 

Pero si no consigues verlo, es muy probable que con un poco de atención puedas encontrar uno de sus indicios, esos agujerillo que dejan marcados en los troncos de los árboles, y que parecen una culebrilla que rodea con intermitencia sus perímetros. Estas marcas que dejan estos pájaros carpinteros, son producidos con el pico en su búsqueda de alimento, principalmente larvas de insectos que hospedan la corteza del árbol.

En la imagen podremos observar estos típicos agujeros producidos por esta preciosa y peculiar ave en un alcornoque descorchado.


 

miércoles, 6 de mayo de 2020

Hoyos producidos por Mirlo común (Turdus merula)

Tenía el gusanillo de corroborar este indicio de alimentación, aunque ya me hacía la idea... Leí en alguna ocasión que estos hoyitos que aparecían en gran número entre las acículas esparcidas de los pinares eran producidos por los erizos, lo cual no me terminaba de convencer y quizás lo asociaba más a hoyos producidos por mirlos buscando insectos ocultos bajo la pinocha. En una parcela donde solamente podían actuar erizos o mirlos, coloqué la cámara de fototrampeo para así salir de dudas... Y efectivamente estos hoyos son producidos por los mirlos. 

Debemos tener cuidado también, pues a veces los conejos hacen unas escarbaduras superficiales muy parecidas y en un terreno como este cubierto de acículas se pueden confundir, pero si observamos con detalle nos daremos cuenta pronto cuáles son los producidos por los conejos, ya que son evidentes.


Hoyos producidos por mirlos buscando 
alimento bajo la pinocha de un pinar

 Vídeo trampeo de mirlos donde se puede observar en las 
dos primeras secuencias como remueven las acículas con el pico y patas.

Egagrópilas de gaviota patiamarilla (II parte)

Continúo con una segunda parte la entrada anterior, en la que pudimos ver como las gaviotas patiamarillas (Larus michahellis) regurgitaban huesos de acebuchina y aceitunas, señal de que la incorporan a su dieta en esta época del año, y pudiendo ser probablemente un importante aporte graso.

Tuve de nuevo la ocasión de toparme con estas regurgitaciones, junto a ellas también se encontraba una gran cantidad de egagrópilas de diferente composición. Pertenecían a un grupo de gaviotas que se habían estado bañando en una charca temporal de agua de lluvia, en una zona dunar de playa, seguramente lavando su plumaje del salitre. 

Cuando se fueron dejaron toda la orilla llena de estas egagrópilas. Las había con restos de cangrejo, con restos de escamas, espinas y cartílagos de peces, algunas con plásticos ingeridos... 

Observando su composición, somos testigos una vez más de la amplia alimentación de esta especie, que no duda en aprovechar cualquier recurso. A continuación muestro una serie de fotos con las diferentes egas de diferente composición.


Egagrópila con restos de cangrejo



Egagrópilas con restos de peces

Egagrópila con diferente composición, seguramente especies marinas

Egarópila con restos de un objeto plástico

Huesos de acebuchina regurgitados por gaviota en primera línea de playa

lunes, 13 de abril de 2020

Regurgitaciones o vómitos de gaviota patiamarilla (I parte)

Hoy muestro algo curioso que pude observar no hace mucho, o al menos así me resultó. 

Alrededor de una charca temporal formada por agua de lluvia y que se encontraba entre las dunas de una playa, encontré una serie de regurgitaciones producidas por gaviotas patiamarillas (Larus michahellis). Estas estaban compuesta en su mayoría por huesos de acebuchina y restos de escarabajo, algunas tenían mayor proporción de acebuchinas, y otras mayor proporción de élitros de escarabajo. También incluso puede observar un trozo de cristal que una de ellas había ingerido (veáse foto 4).

Ya conocemos la amplia y variada alimentación de las gaviotas, por no hablar en vertederos, pero me resultó realmente interesante conocer que también utilizaban la acebuchina como recurso por estos lares, y como los escarabajos pueden ser un aporte importante en su alimentación, quizás en algún momento del año. Estas regurgitaciones no las considero egagrópilas aun siendo el grupo de las gaviotas aves que si las expulsan, ya que no eran compactas, más bien un vómito cuya consistencia seguramente era debida al aporte de agua que beben.

Las regurgitaciones se encontraban rodeadas de sus huellas. Como podréis observar en las fotografía que adjunto más abajo se trata de una de las huellas más grandes de nuestras gaviotas. Son palmeadas y miden aproximadamente unos 7 cm, destacan la robustez de sus dedos y uñas que sobresalen de sus membranas. No suelen marcar el pulgar (dedo 1), pero sí marcan el metatarso. En las playas podremos encontrar largos rastros que describen en su deambular, las huellas se disponen alineadas una detrás de otra pero algo inclinadas hacia el interior en su eje central.

También adjunto las huellas de gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus) para comparar tamaño, siendo mucho menores que las de patiamarillas, como se puede observar en la fotografía 7.

Foto 1.

  
Foto 2.

Foto 3.

Foto 4.
Fotos 1, 2, 3 y 4: Regurgitaciones de gaviota patiamarilla

Foto 5.

Foto 6.
Fotos 5 y 6: Huellas de gaviota patiamarilla

Foto 7.
Foto 7: Huellas de gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus) 

jueves, 12 de diciembre de 2019

Nutria (Lutra lutra). Restos de alimentación.

Cuando hay bastante alimento disponible en el medio, no es raro que las nutrias abandonen parte de sus capturas habiendo consumido solamente aquella zona más nutritiva o más apetecible. Sucede con los cangrejos de río, y también con peces que son capturados por el mustélido. 

En la siguiente imagen podemos ver restos de una lisa que fue predada por un individuo consumiendo solamente su cabeza, y después abandonada en la orilla de este caño de la antigua laguna de la Janda, que por cierto, estaba bastante fresco... En el abdomen de la lisa se pueden observar las marcas que la nutria dejó con sus potentes colmillos. 

Ah! Os cuento un truquillo para cuando no tengáis regla, metro o calibre con el que medir..., como me sucedió  ese día, que recuerdo no tenía el calibre a mano... Cuando me sucede esto, a veces cojo una ramita o pajita, mido la longitud del indicio o la sección que quiera medir de este con ella, y luego la parto justo por el final de la medida. La guardo y cuando tengo una regla disponible mido la ramita, y listo!!, ya tenemos el dato!


jueves, 14 de noviembre de 2019

Indicios de alimentación. Hueso de jibia.

Hoy traigo un indicio curioso pero que estoy segura muchos de vosotros habréis visto en un muchas ocasiones. 

En un paseo por la playa se pueden encontrar en la arena y la orilla todo tipo de restos de especies marinas que van arrastrando las mareas, como por ejemplo restos de conchas, caracolas, algas, huevos de choco, esponjas de mar, plumas de diversas aves..., entre otros. También multitud de basura por desgracia, pero vamos a dejarlo para otro momento.  Entre todos estos restos, no es raro encontrar unas especies de "barquitas" de color blanco, y que pueden tener diversos tamaños, aunque como máximo podrán alcanzar el tamaño de un zapato. Uso el símil de "barquitas" debido a  que de pequeña fabricaba pequeños barcos con ellos... Estas "barquitas" blancas, que tienen una de las caras endurecida y la contraria algo más blanda, como el corcho, son los llamados "huesos de jibia", ¿Y qué son estos huesos de jibia? 

Los huesos de jibia son restos de un molusco, que todos conocemos mayoritariamente por su valor gastronómico y que es la sepia (Sepia officinalis) , o también llamado, choco o jibia. Las sepias como ya he comentado son moluscos aunque no lo parezcan, es decir, pertenecen al mismo Filo que las almejas o los mejillones, o los caracoles. Solamente que la concha que rodea a los otros, en este caso se encuentra en el interior del animal. Son entonces las "barquitas blancas" que encontramos orilladas en las playas y que han sido arrastradas por las mareas, conchas internas de sepias que han muerto.

Pues bien, estas conchas, al tener una composición rica en carbonato cálcico y  otras sales y minerales,  hace que otros animales las consuman para obtener de forma rápida elementos tan necesarios como el calcio, que irá destinado a la formación de huesos, pico en el caso de las aves, plumas... Es por ello que es muy común encontrar los huesos de jibia con ciertas marcas, sobre todo en su cara más blanda, producidas por el el pico de algunas aves. Las más habituales en las playas en usar estas conchas como fuente de calcio son las gaviotas. En la imagen podemos ver un hueso de jibia totalmente picoteado por gaviotas patiamarillas y reidoras.

Incluyo este resto animal, dentro del grupo "restos de alimentación", porque, aunque no sea un alimento básico en la dieta, sí que se usa como un aporte en el metabolismo de muchas especies.


miércoles, 7 de agosto de 2019

Predador alado

En medio del bosque, un mirlo pasó a ser la merienda de un depredador alado, quizás todo apunte al pirata de la espesura...

Recordar, que los cañones de las plumas de un ave depredada por otra ave rapaz permanecen intactas sin ninguna rotura, lo más, pinzadas por la acción de pico en algunas especies. Abajo del todo muestro también como comparativa una foto de predación  realizada por un carnívoro.


Mirlo depredado seguramente por Azor

Arrendajo depredado por un carnívoro, cañones de la plumas cortados

miércoles, 30 de enero de 2019

Indicios de alimentación. Alcaudón (L. senator, L. meridionalis)

Hoy traigo un indicio muy bonito de alimentación, y que estoy segura en muchas ocasiones se nos pasa desapercibido. 

Es muy probable que si encontramos un invertebrado como este escarabajo, clavado en una alambrada o en un espino de tal forma, nos preguntemos quién se dedicó hacer tal acto de apariencia algo macabra. Lejos de ser una acción macabra es sencillamente el almacén de una pequeña ave preciosa que habita nuestros campos, el alcaudón. Aunque pueda parecer una rapaz diminuta debido a su aspecto y pico ganchudo, nada tiene que ver, esta hermosura se incluye dentro del orden de los passeriformes. Preda sobre invertebrados, pequeños micromamíferos y reptiles, que luego engancha en las púas de algunos arbustos o alambradas, para consumirlos o bien dejarlos almacenados para otra ocasión.

Curiosidades que atesora nuestra naturaleza y que llenan de entusiasmo cuando las encuentras 😊



viernes, 26 de enero de 2018

Duro invierno

El duro invierno se cobra muchas vidas en el sistema central, corzos, ciervos y ganado vacuno desvanecen frente a las inclemencias de los temporales. Innumerables cuerpos yacen en la nieve manifestando la crudeza de esta tesitura. Pero todo no es malo ante lo infernal, este cementerio de carroñas servirá de sustento a infinidad de especies presentes en los páramos durante una buena temporada. Curiosa paradoja, lo que para unos resulta el final de la vida, para otros significa el soporte para un año más de existencia.

Abajo, en las dos primera imágenes, ganado vacuno recién fallecido. Solo han llegado a carroñear el hocico puede por zorros, las vísceras aún estaban intactas posiblemente los lobos aún no habían llegado. En la última imagen restos de una carroña de un ternero, todo apunta a que los lobos ya estuvieron aquí.